jueves, mayo 25

Un lindo y apestoso cuento


Aquella mañana la dulce y putita pricesita se despertò a causa del magnìfico trinar de los pajarillos; ella la princesita hija del buen rey de larga barba blanca o de blanca barba larga, decidiò escaparse colgàndose de sus rubias trensas desde una estrecha ventana del castillo para ir en busca de aventuras, ya que habìa escuchado que todas las damiselas en edad de merecer en ese reino, ya habìan probado los placeres de la carne y lo peor de todo era que ella lo màs cerca de la carne que habìa estado, era frente a un bistec de panita un dia miercoles por la tarde. Asì que la princesita decidiò salir en busca de algùn prìncipe de piko azul, pero lo que ella no tenia idea era que el rey habia entrado en guerra con los reinos vecinos y todos los jòvenes en edad de hacer merecer a las muchachitas habian partido a la batalla; ella recorriò todo el reino en busca de su tàn anhelado pikor con el cuàl saciar su lìbido. Ella buscò todo tipo de mètodos para satisfacerse, asì que un dìa una de las mucamas, que por supuesto tenìa alergia al pelo de gato, al entrar a la habitaciòn de la princesa sintiò que habìa algo extraño, por supuesto que era pelo de gato y entonces, ella la mucama estornuda levantàndo asì la cortina, tràs la que se escondìa el insaciable "GATO CON BOTAS", quièn desde ese momento fuè su amante fetiche por largo tiempo.
La princesa tiempo despuès se dedico a limpiar su nombre durante años, hasta que un dia, tejiendo a crochet, sentada en el patio trasero del palacio, viò pasar a un extraño conejo de lentes osuros, vestido con un traje de corte inglès; ella , la muy putita, decidiò seguirlo y ciega por su apetito sexual, se viò envuelta en medio del bosque, metida dentro de un hoyo negro que iva a parar directamente a una casita de chocolates, propiedad de los 7 tacaños enanitos, dueños de una mina de oro y de diamantes. Ellos, los enanos, la colmaron de regalos y le perdonaron el haberse acostado en sus camitas, el haberse tomado sus sopitas y el haber usado sus cremitas; pero lo malo fue que la princesa los encontraba demasiado morochos, enanos y maricones por lo que no eran de su completo gusto, asi que decidiò fugarse de la casa de los 7 enanos, trepando por los colores del arcoìris hasta llegar al otro lado y encontrarse con un duende que si era millonario y era de su gusto porque era rubio, atlètico y dotado, pero èl decidiò abandonarla porque la encontrò estùpida y materialista. Los años siguieron su curso y la princesa empezò a envejecer, quizàs porque ya habìan pasado mil años. La pobre estaba al borde de la menopausia, hasta que un dia, una bestia horrenda y peluda decidiò apiadarse de ella y apiadarse de si mismo, ya que le propuso matrimonio y formar una familia, entònces sucediò que se armò una gran fiesta, famosa en todo el reino, donde fuè invitado todo el mundo incluido los tres chanchitos, quienes temiendo convertirse en el plato principal de la cena decidieron quedarse en casa jugando "streap-pocker" con el lobo feroz, que ya lo conocìan hace bastante tiempo y ya no le tenìan miedo porque sabìan que no tenia dientes y que tosa su fama se habìa esfumado. Pero al final la pricesa se casò, tuvo muchos hijos a pesar de sus mil años y fueron muy, muy felices.


Y COLORÌN COLORADO ESTE CUENTO CABRON SE HA ACABADO

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